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Calendario
temático | Introducción
Esta sección tiene como por objeto presentar y revisar ciertos
tópicos cuyo desarrollo puede resultar interesante y útil
a los profesionales de la salud. La selección de temas se realizará teniendo
en cuenta las consultas y comentarios dirigidos al sitio, o bien, la
ocurrencia de eventos relacionados con alguna de las dimensiones de
la Vigilancia de la Salud en la ciudad o la región. Se incluirán
resúmenes de artículos relevantes, comentarios editoriales
y/o entrevistas a expertos.
Calendario temático | Aracnoidismo en la Región Sanitaria I
Entrevista a la Dra.
Roxana Bertrand y a la Dra. Claudia González,
profesionales
a cargo del Centro Antiponzoñoso del Hospital
Municipal de Agudos Dr. Leónidas Lucero
(HMLL).
¿Cuáles son las principales actividades
desarrolladas por el Centro Antiponzoñoso?
El
Centro, que comenzó a operar hace unos años, funciona
en la actualidad como centro de derivación de la zona, dado
que es el único lugar que cuenta con sueros antiarácnidos
y antiofídicos. En el sudoeste de la Provincia hay otros centros
en Cnel. Dorrego, Tornquist y Pedro Luro (Villarino), este último
especializado en lactrodectismo (Lactrodectus mactans o
viuda negra). La actividad en el Centro Antiponzoñoso del HMLL
se retomó en el año 2004.
En esta nueva etapa, los esfuerzos
iniciales han estado centrados en unificar sistemáticas
de trabajo para la aplicación
y uso de los sueros. Desde la perspectiva de vigilancia,
interesa sobre todo contar con un registro de todos los pacientes atendidos,
más allá de que impliquen o no sueroterapia. La aplicación
del suero supone siempre una selección.
¿Por qué esta selección?
El
suero es un suero heterólogo. La solución inyectable
no está hecha con base en suero humano sino de equinos hiperinmunizados
con veneno de Loxosceles, y esto implica riesgos de reacciones adversas.
Por esta razón la aplicación es selectiva, determinándose
en base a procedimientos clínicos y de laboratorio.
¿Cómo se establece el tipo de cuadro?
Uno
es médico y lo que hay que ver siempre detenidamente es
la parte clínica: cómo es la lesión, dónde
se produjo la mordedura, qué síntomas y signos la acompañan.
La descripción del agente por parte de la persona afectada siempre
ayuda, pero no es imprescindible. Tampoco es aconsejable la captura
del ejemplar, porque esto incrementa el riesgo, particularmente en
el caso de ofidios.
¿Cuáles son los eventos más frecuentes?
En
Bahía Blanca, la mordedura de arañas del tipo Loxosceles
(Loxosceles laeta , “araña casera, de los cuadros
o de los rincones”). Al menos estos son los cuadros que con mayor frecuencia
llegan a consulta. La Loxosceles es una araña de hábitos
domiciliarios, lucífuga -de ahí su preferencia por los
lugares oscuros y su actividad nocturna-. Convive con nosotros, en
nuestras viviendas, detrás de los muebles o cuadros, ocasionalmente
en los placares o en grietas en las paredes. Estos sitios le sirven
de refugio durante el día, y a ellos arrastra sus piezas al
capturarlas. Su actividad, como decía, es nocturna, ya que es
en la noche cuando sale a cazar otros insectos. La mordedura de estas
arañas es en defensa propia y se produce, generalmente, de forma
accidental, al vestirse, cuando se encuentra entre la ropa, al dormir,
comprimiéndola contra la piel, y, comúnmente también
cuando se pasa la mano detrás de muebles, cuadros u otros objetos.
Su presencia en los hogares es independiente de la condición
socioeconómica que estos tengan.
¿Qué tipos de cuadros origina la mordedura
de esta araña?
Hay dos tipos de loxoscelismo: cutáneo y cutáneo-visceral.
El cutáneo es el más habitual e inocuo; no requiere la
aplicación de sueroterapia y se manifiesta como una lesión
en la piel del tipo de una ampolla, con un halo grisáceo y eritematoso.
Lo más característico es que es muy dolorosa.
¿Cómo se tratan estos casos?
En general,
en los casos cutáneos puros se aplican tratamientos
sintomáticos: antihistamínicos, corticoides. El loxoscelismo
cutáneo-visceral, en cambio, puede variar de formas moderadas
a graves. Los casos graves, si no son tratados, son de alta letalidad.
En Bahía Blanca, el año pasado, se registró un
caso mortal. Esta forma más grave se inicia de modo similar
al loxoscelismo cutáneo puro, pero transcurridas unas 24 horas
se presentan síntomas y complicaciones derivadas. Su aparición
depende, en primer lugar, de la dosis de veneno inoculada por el insecto
en el momento de la mordedura. Si la mordedura se registra en el momento
en que la araña inicia su actividad cazadora, con las glándulas
venenosas colmadas, tanto más grave es. Por otra parte, depende
de factores propios del individuo afectado –p.ej. que no sea un inmunocomprometido-;
de la zona del cuerpo en que se produce la mordedura –siendo la zona
más riesgosa la cara-; y además, e importantemente, la
edad: los niños, en particular los menores de cinco años,
son un grupo de riesgo, ya que en proporción a su peso corporal
son más vulnerables al veneno de estos arácnidos. Para
todas las edades, en los casos cutáneo-viscerales se impone
la hospitalización y tratamiento antishock. De cualquier modo,
ante cualquier tipo de loxoscelismo es muy importante el control y
estar atentos a la aparición de síntomas que sugieran
el caso visceral.
En Bahía Blanca, ¿hay datos que avalen un
aumento de este tipo de accidente arácnido?
Por un lado
hay indicios de una mayor frecuencia, pero es difícil
establecerlo fehacientemente porque, al menos hasta el año pasado,
no había registros. Los registros llevados durante 2004 estuvieron
restringidos a los casos que implicaron sueroterapia, y desde el mes
de diciembre se han incorporado casos de pacientes a los que no se
aplica suero. De todos modos, estos datos tienen un valor indicativo,
porque no se incluyen los casos de pacientes que no llevan clínica
o que tienen síntomas leves y no consultan.
¿En el Centro se atienden también
mordeduras de ofidios?
Efectivamente, aunque lo habitual es
que los accidentes sean derivados de zonas rurales y muchas veces ya
vienen con el suero hiperinmune aplicado. Los lugares de proveniencia
son, principalmente, Cnel. Dorrego y Tornquist –donde existen, según
se mencionó, Centros
Antiponzoñosos locales-. En el accidente ofídico es muy
importante la gravedad, y al HMLL llegan derivados, precisamente, los
casos más serios. En la zona, los ofidios letales son fundamentalmente
las yararás, en sus dos variedades, la denominada víbora
de la cruz ( Bothrops alternatus ) y la conocida como yarará chica
o ñata ( Bothrops neuwidi dipurus ).
¿Cuáles serían los principales requerimientos
de vigilancia en materia de emponzoñamientos?
Por una
parte, llevar adelante, con continuidad, los registros de casos –algo
en lo que este Centro está hoy empeñado- e investigaciones
específicas en la región. Y, por otra, que la población
tome conciencia de los peligros a que está realmente expuesta
e incorpore la necesidad de la consulta ante la sospecha de accidentes
arácnidos u ofídicos.-
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